Una de las medidas de contingencia ante el SARS-Cov-2 nos obligó a llevar el trabajo de nuestras tradicionales oficinas a nuestras casas, un lugar que representa familia y descanso. Esta invasión a nuestros hogares, tuvo repercusiones familiares como estar en casa y no poder prestar la suficiente atención a nuestros hijos, repercusiones psicosociales, al sentirnos aislados del resto del equipo de trabajo, repercusiones físicas, al reducir el tiempo de actividad física cuando caminábamos del estacionamiento a la oficina, al comedor por el cafecito de la mañana, a las salas de juntas, repercusiones en nuestra salud, el aumento de actividades sedentarias prolongadas también favorecía la obesidad con todas las repercusiones de enfermedades metabólicas, los trastornos musculoesqueléticos (cuello, espalda baja, muñeca) y el síndrome de fatiga ocular.

No todo es una tormenta, el home office nos trae beneficios como el ahorro en tiempo y económico de los traslados a la oficina, y qué decir de los malos momentos que uno pasa en el tráfico durante las horas picos en la mañana como en la tarde. Podemos sentirnos más libres al poder destinar tiempo para actividades personales que muchas veces no podemos realizar por nuestro horario laboral.

¿Cómo puedo hacer del home office mi trabajo ideal?

Es evidente que, en la mayoría de nosotros, esta modalidad surgió como una necesidad para evitar la propagación del virus del COVID-19, sin embargo, se han demostrado beneficios tanto para las empresas como para los empleados, el home office llegó para quedarse.

Te recomiendo los siguientes puntos para adaptar el trabajo a tus características:

  • Haz tu rutina, tal como la haces cuando vas a la oficina. Esto le manda una señal a tu mente que le indica que estás entrando a tu rol de trabajador.
  • Llega a acuerdos con tus familiares, de manera que se encuentren informados que el tiempo de tu horario laboral, estás trabajando.
  • Mantén comunicación con tu jefe y compañeros de trabajo, a todos nos gusta sentirnos parte de un equipo, fortalece estas relaciones.
  • No comas en tu lugar de trabajo. Desayuna y come en un lugar diferente al que utilizas para trabajar, esto te proporcionará una sensación de desconexión del trabajo y no tendrás la tentación de revisar más correos electrónicos.
  • Durante tus horas de trabajo cancela las notificaciones de las redes sociales, serás mucho más eficiente entre menos tiempo inviertas en estas aplicaciones de ocio.
  • Realiza pausas activas por cada hora de trabajo sentado y pausas oculares por cada 20 minutos de trabajo en pantalla. Tu cuerpo requiere de un descanso para poder trabajar en óptimas condiciones.

Uno de los mejores controles para reducir riesgos laborales es la capacitación de nuestros colaboradores, es tal la importancia de esta capacitación que el pasado 11 de enero, 2021 se emitió la reforma de los artículos 311-330 de la Ley Federal del Trabajo y se está requiriendo este tipo de capacitaciones para los empleados que realizan teletrabajo desde sus domicilios.