Para la mayoría de la pequeñas y medianas empresas es un dolor de cabeza cada que tienen que cubrir un puesto vacante, ya que muchas veces sucede que no se logra el cometido de encontrar el perfil adecuado .
Pero ¿Dónde radica realmente el problema?
Puedo compartirles que en mi experiencia este problema radica en el hecho de que ni la misma empresa conoce el perfil que está buscando. Si así, es porque no cuentan con un análisis de puesto que les sirva de guía para identificar si los candidatos a ocupar el puesto vacante son los idóneos, cabe destacar que también es indispensable utilizar otras herramientas de gran utilidad para poder tomar esa decisión tan importante como son: Evaluaciones de conocimiento, psicométricas, entrevistas, etc.
Sin embargo, para ello debemos de conocer: cuál es el objetivo de puesto, habilidades y conocimientos que debe de tener quien lo ocupe, con quién se va dirigir, las tareas diarias, semanales, mensuales, anuales , esporádicas, formación profesional requerida, competencias, entre otros tantos puntos de gran relevancia de acuerdo al tamaño de la organización, actividad y puesto.

Este análisis de puesto lo puede elaborar la persona a cargo de la contratación de personal o también una persona externa.
Debe de revisarse cada detalle importante para plasmarlo de tal manera que al momento de mostrarlo al nuevo integrante de la organización sirva de guía para desempeñar de manera más eficiente sus tareas.
Así mismo a las empresas les sirve para poder medir más objetivamente el desempeño del personal y poder modificar o adaptar los puntos plasmados en el.
Es importante actualizarlo de acuerdo a la dinámica de la empresa, ya que esta es muy cambiante y el no hacer adecuaciones nos podría causar problemas futuros en el desempeño del personal y el logro de los objetivos organizacionales.
El implementarlo como base para captación y desarrollo laboral , es muy importante porque también facilita la comunicación laboral, evita la duplicidad de tareas o la falta de cumplimiento de las mismas, entre otras muchos beneficios ya que en resumen responde preguntas como: ¿Qué tipo de autoridad tengo? ¿Cuáles son mis responsabilidades? ¿Con quiénes coordino mis tareas? ¿Quién es mi jefe? ¿Quiénes son mis subordinados?

Por Viviana Navarro/Consultora Empresarial/Miembro DIRCAP