Durante junio se conmemora el mes del Orgullo gay, que tiene el objetivo de celebrar la diversidad y la libertad para ser quienes somos, promover la tolerancia y el respeto hacia las personas LGBTQ+, y reivindicar su lucha por la dignidad y el ejercicio de sus derechos humanos.

A pesar de los avances en legislación, hoy en día aún hay 69 países en el mundo que consideran ilegales las relaciones entre personas del mismo sexo, en 8 de ellos se castigan con la muerte, y en nuestro país todavía existen iniciativas -sobre todo de tinte religioso- para “curar” la homosexualidad. 

En este panorama de discriminación prevaleciente, dentro de nuestras empresas podemos promover ambientes laborales más incluyentes para la comunidad LGBTQ+, y con ello mejorar sus oportunidades de desarrollo profesional, fomentando una cultura de respeto donde se valoren todas las personas y sus aportaciones. Te compartimos tres puntos clave que deberán tenerse en cuenta:

  1. Capacitarnos y actualizarnos es fundamental. En un mundo donde lo heterosexual es la norma, es muy probable que no tengamos clara la diferencia entre conceptos como identidad de género y orientación sexual, o entre sexo biológico y expresión de género. Pero todo esto se puede aprender y nos ayudará a sensibilizarnos sobre la diversidad de la sexualidad humana.
  2. Poner atención en el lenguaje que utilizamos. Utilizar lenguaje incluyente sirve para visibilizar a grupos LGBTQ+ (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Transgénero, Trasvesti, Queer, Intersexual, Asexual, Pansexual, y otros). Puede ser que sintamos incomodidad al hacer uso de las palabras correctas, sobre todo si son palabras que no tenemos por costumbre utilizar, pero esta incomodidad desaparecerá conforme las usemos y dejemos de ver el tema como tabú.
  3. Combatir activamente prejuicios y estigmas. Podemos ser parte del cambio o resistirnos, pero no podemos detenerlo. Las sociedades cada vez tienen mayor apertura, las generaciones más jóvenes favorecen la igualdad y se identifican como LGBTQ+ con mayor libertad que antes. ¿Seguiremos contando los mismos chistes homofóbicos? ¿Haciendo comentarios del tipo “no soy homofóbico, pero….”? ¿Excluyendo o agrediendo a personas LGBTQ+? Combatir estas actitudes y comportamientos es nuestra responsabilidad, máxime si nos encontramos en una posición de liderazgo, pues esto nos convierte en el ejemplo a seguir.

Las culturas laborales diversas e incluyentes generan mayor lealtad del personal, estimulan la creatividad y la innovación, y atraen al mejor talento. Tener un ambiente laboral y una sociedad más incluyente depende de lo que hagamos como personas y como organizaciones, y podemos hacer mucho más de lo que pensamos, si tenemos la disposición. ¡Celebremos nuestras diferencias y generemos condiciones para vivirlas en igualdad!

Por Mtra. Magaly Preciado Reyes-Directora de ACCSE Baja California-Miembro Activa DIRCAP