El trabajo es una actividad que nos dignifica, es una tarea que nos hace sentir realizados, el ser humano tiene la necesidad de sentirse útil y que contribuye de alguna manera al desarrollo de la sociedad; el trabajo también tiene su remuneración económica posterior al término de las tareas encomendadas, aspecto sumamente importante debido a que de esta manera podemos comprar alimentos y bienes, pero, ¿Es permitido dejar que el trabajo produzca daños a nuestra salud?
Hay una frase que se utiliza con bastante frecuencia en el ámbito de la medicina ocupacional, “Dime en qué trabajas y te diré de qué padeces”. Esto me hace pensar que independientemente a lo que nos dediquemos, saldremos perdiendo con alguna consecuencia negativa para nuestra salud.
¹Es un hecho que en el lugar de trabajo estamos expuestos a factores de riesgo que pueden dar lugar a alteraciones a la salud y al bienestar de los trabajadores y que no siempre estamos conscientes de ellos, además, podemos normalizar sus efectos y pasar años hasta que llega el punto donde ya hubo cambios estructurales y funcionales y que a pesar del tratamiento, la región afectada queda con alguna limitación o secuela.
En la dignidad va integrado el respeto y el trabajo que lesiona al ser humano no está cumpliendo con ese principio.
¹Se estima que el 16% de los procesos atendidos en centros de atención primaria tengan relación con las condiciones laborales. Entre las enfermedades laborales más frecuentes se encuentran:
- Musculoesqueléticas.
- Dermatológicas.
- Auditivas.
- Respiratorias.
- Mentales.
- Neurológicas.
- Cáncer
- Infecciosas.
- Oculares.
- Cardiovasculares.
- Gastrointestinales
Esta gran actividad que nos permite realizarnos como seres humanos, de ninguna manera debería de causarnos daño, es tiempo de tomarnos un momento y meditar e identificar todas las alertas que nuestro cuerpo nos ha venido arrojando, no hagamos caso omiso de ellas y busquemos la manera que nuestro trabajo sea más saludable.
¹García A, Gadea R. Estimación de incidencia y prevalencia de enfermedades de origen laboral en España. Aten Primaria. 2008;40(9):439-46.
Por: el Dr. Miguel Arteaga – ErgoLean Solutions